14 oct. 2009

COLOMBRES 2009













It had been years since I attended the best, for me, motorcycle meeting in the Peninsula.
Back in 94 or 95 my friend Pepito Vila told me that he, along with Luis from Pontevedra, Adela and Aurora, went almost every year to Cantabria for a meeting of classics organized by MC Pistón (oldest club in Spain). That year it was made in Santillana del Mar, we made the correspondent inscriptions and departed from Ourense a beautiful rainy day in October. The convoy was composed by Vila with his Norton Comando Fastback, Luis with the Norton Comando 850, Aurora and Adela with the Volkswagen Polo and the trailer (just in case) and me with my Triumph Daytona T100r.
We made the route by the road of Ponferrada towards León, where we had to meet the girls for lunch. Till there everything was OK, with no further problem than the typical stops for fill up with gas, oil for the bikes and antifreezer (coffee liquor) for the riders (we were younger and fierier, this latter we don’t do it anymore…). From León we took secondary roads to Potes, by San Glorio Heights. We didn’t see the girls again until we arrived to the dinner the MotoClub had scheduled for 8 or 9 in the evening. Coming down from San Glorio, already night, it was hard to drive the bikes without falling to the ground. The slippery thing was no other than dung of the cows that go down the mountains to the village of Potes for the winter. In Potes, Vila, who had arrived with a broken clutch cable and didn’t stop even in the intersections, and Luis, who ran out of the front brake pads, made some emergency repairs in a motorcycle garage in which they let us “play around” with the bikes. Luis decided to take apart the front brake pin not to be tempted to use the brake damaging the disc. Amazingly nothing worth mentioning happened to the Daytona during the whole trip. That is quite rare, as it is known that this bike is a “crybaby”and the trip was not a joke…
About 10 in the evening we entered Santillana del Mar, we were supposed to arrive sooner or later… We were welcomed by Josón and the rest of the people there with a loud applause.
We made the trip with rain from 8 in the morning, when we left Ourense, until 10 in the evening that we reached Santillana. The way back was a little less rainy and with some electrical problems in Vila’s Norton, but we arrived home over our reliable and whimsical bikes.
This trip last weekend, I made it on a more modern BMW that I bought this summer, to which I will make a post some day, and in company of Roseta. Vila, Aurora and the dogs were in Colombres, and they share with us the house they had rented. Luis and Adela were not there, they were in a wedding, but next year I hope all of us can go on our classic bikes.
Greetings to the main characters of this story, who I knew thanks to an English girl parked in the basement of my house.

If you’ll pardon, an advice in case someone for MC Pistón reads this: it would be nice to prepare a parking out of Colombres for the ones who go in modern motorcycles and thus we don’t overshadow the bikes in the meeting, cause unfortunately some like to attract attention.

Hacía muchos años que no asistía a la que para mí es la mejor reunión de motos de la Península.
Allá por el año 94 ó 95 me comentó mi amigo Pepito Vila que él, junto con Luis de Pontevedra, Adela y Aurora, iban casi todos los años a Cantabria a una reunión de clásicas que realizaba el MC Pistón (Club más veterano de España). Ese año se realizaba en Santillana del Mar. Hicimos las pertinentes inscripciones y partimos desde Ourense, un precioso día de lluvia del mes de octubre. La caravana estaba compuesta por Vila con su Norton Comando Fastback, Luis con la Norton Comando 850, Aurora y Adela con el Volswagen Polo y el remolque (por si las moscas), y yo con mi Triumph Daytona t100r.
La ruta la hicimos por la carretera de Ponferrada en dirección a León donde habíamos quedado con las chicas para comer. Hasta allí todo transcurrió bien, sin más altercado que las típicas paradas para repostar gasolina, aceite para las motos y anticongelante (licor café) para los pilotos (éramos más jóvenes y fogosos, esto último ya no lo hacemos).
A partir de León cogimos carreteras secundarias en dirección a Potes por el Alto de San Glorio, a las chicas no las volvimos a ver hasta llegar a la cena que el Moto Club tenía prevista para las 8 ó 9 de la tarde. Bajando de San Glorio, ya por la noche, costaba manejar las motos sin caerse al suelo; lo que resbalaba no era otra cosa que las bostas de las vacas que bajaban de la montaña al pueblo de Potes para pasar el invierno.
En Potes, Vila, que había llegado con el cable del embrague roto y no paraba ni en los cruces, y Luis, que se había quedado sin pastillas de freno delantero, hicieron unas reparaciones de emergencia en un taller de ciclomotores en el que nos dejaron "fozar" en las monturas. Luis decidió desmontar la pinza del freno delantero para no tener la tentación de frenar con él y no estropear el disco. Asombrosamente a la Daytona no le pasó nada reseñable en todo el viaje. Eso es bastante raro, pues es sabido que estas monturas son un poco "pupas" y el viaje no era una broma.
Sobre las 10 de la noche hicimos la entrada en Santillana del Mar, se suponía que antes o después llegaríamos... Nos recibieron Josón y el resto de personal que allí se encontraba con un fuerte aplauso.
El viaje lo hicimos con lluvia desde las 8 de la mañana que salimos de Ourense hasta las 10 de la noche que llegamos a Santillana. La vuelta la hicimos con algo menos de lluvia y con unos pequeños problemas eléctricos en la Norton de Vila, pero llegamos a casa en nuestras fiables y caprichosas motos.

Este viaje del pasado fin de semana, lo hice en una BMW más moderna que me compré este verano, a la que le haré una entrada en el blog un día de estos, y en compañía de Roseta. En Colombres estaban Vila, Aurora y los perros, que nos dieron alojamiento en una casa que habían alquilado. Faltaban Luis y Adela que estaban de boda, pero el año que viene espero que podamos ir todos en las clásicas.

Un saludo a los protagonistas de esta historia, que conocí gracias a una inglesa que está aparcada en la bodega de mi casa.

Si se me permite, un consejo por si alguien del MC Pistón lee esto: habría que pensar en realizar un aparcamiento en las afueras de Colombres para los que asistamos en motos modernas y de esta forma no restarle protagonismo a las motos de la reunión, que por desgracia los hay a los que les gusta dar la nota.


2 comentarios:

Hub dijo...

oh un 400 four ! toute ma jeunesse !
super machine....mais ça mouline...


très beau ce blog ! compliments !

lorenrose dijo...

Merci beaucoup, mon ami
;-)